Elisa Fischer ha sido nombrada CEO global de KEVIN.MURPHY, la marca australiana de cuidado profesional del cabello, y releva al CEO interino Steven Leighton. Fischer dirigirá el negocio en América, Europa, Oriente Medio, África y Asia-Pacífico mientras la compañía busca acelerar su crecimiento internacional. BehindTheChair informó sobre el nombramiento y la trayectoria de Fischer, mientras Global Cosmetics News explicó el mandato de expansión.
Fischer llega desde Luxury Brand Partners, donde era vicepresidenta sénior de R+Color y directora general de IGK. Antes dirigió el negocio de TIGI para América y Asia-Pacífico en Unilever y ocupó puestos de liderazgo en L’Oréal Professionnel, Matrix, Redken y Pureology. Su trayectoria combina salones profesionales, retail y canales directos al consumidor.
Mantener al salón en el centro
El mandato es internacional, pero el detalle operativo es local: profundizar las relaciones con distribuidores y con la red de salones mientras la marca crece en mercados clave del cuidado capilar. KEVIN.MURPHY nació en Melbourne en 2004 y se distribuye en unos 60 países, de modo que Fischer deberá ampliar el alcance sin perder el canal profesional que construyó la marca.
La elección también llega después de un periodo con liderazgo interino. La tarea de Fischer no será solo sumar mercados, sino hacer que la identidad creativa y centrada en la sostenibilidad de la marca se traslade de forma consistente entre distintas redes de distribución y comunidades de estilistas. Es un nombramiento de personas y de plataforma, no solo de geografía.
El movimiento se suma a el nombramiento de Marco Viganò como CEO de Jil Sander, otro cambio en una marca global donde las relaciones con el cliente y la ejecución internacional son parte central del mandato. Para KEVIN.MURPHY, el primer trabajo de Fischer se verá en cómo apoya a los estilistas mientras convierte una red distribuida en un negocio global más cohesionado.
Ese mandato operativo también tiene un lado humano. Las marcas de belleza profesional crecen a través de la confianza entre la compañía, los distribuidores, los dueños de salones y los estilistas; una CEO global debe ampliar el sistema sin alejarse de esas relaciones. La experiencia de Fischer en educación, canales profesionales y negocios de consumo le da un lenguaje útil para esa tarea. El nombramiento recuerda que la expansión internacional suele ganarse en las rutinas de los socios locales, no solo en el mapa de los mercados a los que entra una compañía.


